lunes, 6 de octubre de 2008

Un nuevo hito de los NIN

Cerca de 12 mil personas disfrutaron del día 4 del festival Pepsi Music, que mostró a Nine Inch Nails, a Black Rebel Motorcycle Club y a Los Natas como los números destacados.



Antes de ir a la reseña sobre los tres escenarios anunciados en la grilla oficial, vale mencionar que, entre los tantos stands que se encontraban en el predio, estaban el Vans Ramp Escenario y la Carpa Roxy. En el Vans tocaron Horror Vendetta, Virgin Pancakes y Charlie 3; en cambio, en el Roxy lo hicieron Los Condors y Silicon Fly.


Escenario Sónica

Desde las 16 hs. en adelante pasaron nada menos que 10 bandas por estas tablas. Fulgura (y su rock 100% stone) y Barbazul (con similitudes a Los Redondos) fueron las dos primeras y las únicas que tocaron sin intercalarse con otros escenarios. El ska de los chicos de Bradley sufrió con la predilección de la gente por los shows importantes. Humo del Cairo fue de las agrupaciones más interesantes que sonaron, con su rock psicodélico, progresivo y stoner, dejando una grata impresión.


Al momento del show de Tandem había otros tres grupos tocando en los distintos escenarios. La maquinaria del Pepsi Music estaba en su mayor estado. Otra banda que causó buena impresión fue Crenchy, que con su particular y pegadizo pop rock cosechó muchos aplausos. Obs levantó un poco el volumen con su mezcla de ñu metal con power pop. El audio fue óptimo para todos los grupos. El Nombre del Padre quedó tocando casi sin espectadores, ya que estaba empezando el primer concierto internacional.


Desde Córdoba, Hyperstatic desplegó toda su experiencia con sus toques de punk melódico y rock con mucha distorsión. Pork, a su vez, fue la agrupación más convocante de este sector. Los presentes quedaron maravillados con la potencia, la calidad técnica y la melodía que emiten desde sus instrumentos. Como verán, fue un escenario donde la variedad de estilos y propuestas estuvo a la orden del día. Algunas dejaron mejor impresión que otras, pero todas trataron de mostrar lo suyo ante un público que no les es habitúe.


Escenario Claro


Titi Lapolla, en bajo, le da a 202 una potencia que no se percibía en el disco debut. Melodías como “Furia”, “Te daré lo que soy” y “Afuera” toman otra vuelo con su presencia. Su cantante, Rha (ex Santos Inocentes), mostró todo su manejo del escenario con algunas pinceladas.



Volador G continuó con su propuesta oscura aunque un tanto más atmosférica. Su cantante Fernando Pécora, con su tono de voz grave, es esencial para la creación de estos climas. Hicieron un recorrido por temas como “Sobre cenizas” y “Huracán”, además de mostrar algo de lo nuevo.



Qué decir de Los Natas que se no se haya dicho antes. Te introducen en un mundo atrapante, del cual es difícil escaparse una vez dentro. Sin estribillos gancheros, pero con un rock sabbathesco, psicodélico, delirante, y acompañado por imágenes más locas aún, te hacían volar de manera significante. Con un set de 10 melodías, en donde el Topo (ex Massacre) cantó en alguna de ellas, dejaron su huella. “Carl sagan” y “El bolsero”, dos que sonaron.


Escenario Pepsi



Los platenses de El Mató a un Policía Motorizado fueron los encargados de abrir el espacio principal. Con su sonido y su estampa característica, ofrecieron un set de acuerdo a su historial. “Chica rutera” y “Navidad de reserva” dos de las canciones que pasaron. Este show terminó abruptamente debido a que la banda se había excedido con el tiempo.



“Para terminar”, de Fricción fue el punto más alto de un gran concierto de Los 7 Delfines. Durante 50’ tiraron toda su experiencia y profesionalidad arriba del escenario. “Estamos empezando una nueva etapa”, comentó en un momento Richard Coleman (voz y guitarra). Esto viene a consecuencia de la inminente salida de su décimo disco, “Carnaval de fantasmas”, del cual adelantaron varias canciones. No se olvidaron de sus viejos fans, mientras que el resto los escuchó con mucho respeto.



Los californianos de Black Rebel Motorcycle Club tocaron por tercera vez en el año (estuvieron en marzo en el Quilmes Rock y en La Trastienda). Con una nueva baterista, Leah Shapiro, en el lugar del despedido Nick Jago, demostraron sus cualidades nuevamente y dejaron satisfechos al público con su garaje rock, aunque por momentos suenan dark, punk o country. Tienen la particularidad que entre Peter Hayes y Robert Levon Been, van intercambiando los instrumentos e intercalando las voces. “Love burn”, “Red eyes and tears” y “Spread your love”, tres melodías que se escucharon. Con 10 años de carrera y cuatro discos, van sumando de a poco nuevos adeptos por estas latitudes.



El cierre estuvo a cargo de los Nine Inch Nails, quienes tocaban por segunda vez en el país tras su recordado show de diciembre de 2005. Y no solo lograron superar aquel concierto sino que enamoraron hasta al más desinteresado. Desde el arranque súper rockero con las canciones de su último disco “The slip”, como “1.000.000”, y “Letting You”, hasta los momentos más bailables con The Warning" y "The Vessel", dejaron boquiabiertos a más de uno. Trent Reznor, aferrado a su micrófono, atrapó a todos con su voz y su personalidad avasallante.


La música de NIN pasa por diferentes climas y sensaciones y no es fácil de digerir, pero hits de la talla de “Closer”, “Terrible lie” y Head Like a Hole” no te dejan otra opción que la de bailar. Si a ello le agregamos una escenografía despampanante, con dos cortinas de leds (una detrás y otra delante de los músicos), el show se vuelve insuperable. La sincronización era perfecta entre música y luces. En los bises, “Echoplex” y “Reptile”, podemos encontrar dos ejemplos claros.


Después de tres fechas previsibles, la cuarta jornada nos ofrecía una grilla interesante. Una vez finalizada la misma, la gente dejaba el Club Ciudad con la mirada atónita, con cuerpos exhaustos y con un admiración total por el show de Trent Reznor y compañía. Será difícil superar un espectáculo de esta magnitud para lo que se viene. Si uno creía que lo de Luna Park había sido brillante, acá no hay adjetivos suficientes para describir lo que se vivió.


Daniel Grosso

Fotos: Fernando Fernández

8 comentarios:

satur 6 de octubre de 2008, 23:09  

Che me hubiese gustado ir a NIN pero no pude porque estuve de viaje. Volveran?

Satan Marsh 7 de octubre de 2008, 0:51  

como regalaban todas las entradas, yo pude conseguir una, y si: que pantalla tremenda la de NIN, la puta madre!!!

igual, hay q destacar, que se les "rompió" un cuadradito, y era muy cómico ver que todo se movia en dirección y a los reyes de la puesta en escena les fallaba algo, jajaja, igual una gilada.

Creo que hasta que empezó NIN, habia 5mil personas en el lugar, vacíos por todos lados, exagerado...!!!

Anónimo 7 de octubre de 2008, 11:05  

como carajo es q todos consiguen ent gratis? yo tambien quiero

guus 7 de octubre de 2008, 12:36  

bodriocycle club fue un pelotazo, y nanni neill estuvo tremendo, superó ampliamente las expectativas.

natación 7 de octubre de 2008, 15:16  

si, como es lo de las entradas gratis??

Pampa 7 de octubre de 2008, 17:32  

La banda de Estados Unidos es buena, pero es 0 festivalera. Lo mas lindo (o rockero?) que hicieron en el Quilmes fue cuando uno de los locos se acerco a las vallas a tocar nada mas.

José 7 de octubre de 2008, 23:36  

Uno de los que está en la foto de "El Mató a un Policía Motorizado" no es "El Chiqui" de oKupas??

vicky 8 de octubre de 2008, 10:58  

aajjajaauaajauajua es igual!

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