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lunes, 12 de abril de 2010

El chico de la tapa


En la portada de "Confiá", Fito Páez aparece por duplicado: de frente, mirando de reojo; de costado, mirando al frente. Un concepto parecido al de la tapa de "Los rayos", segundo disco de Vicentico. Casualidad o no, el hombre por detrás de estos diseños es el conocido Alejandro Ros; a esta altura, un rockstar más. Sin embargo, algo raro hay en la cara de ese Fito de coté, algo distinto hay en su nariz, en la distancia que hay de esta hacia el mentón. Y la mirada, la mirada, definitivamente, no es la misma de siempre.

No soy nada original para escuchar discos nuevos, ya que repito el ritual de miles de millones de personas. Es decir, pongo a girarlo para que suene la música, pero le presto más atención al booklet que a lo que escucho. Así, se fueron sucediendo las fotos difuminadas, fundidas con las letras. Apenas se pueden percibir los huesos que componen el arte, como también varias fotos más de esos dos Fitos. Al llegar a la última página, el misterio se devela, porque un crédito dice:
"Doble de Páez: Adrián Mezzina". De algún lado me suena ese nombre... ¡Claro! ¡Adrián Messina! Un tipo que hace algunas semanas encontré por algún recoveco de Facebook.

Si leemos su perfil, nos enteramos que
Adrián se presenta como el doble del cantante rosarino y lo imita en fiestas privadas y reuniones de todo tipo. Lo acompaña una banda y con ella, reinterpreta gran parte del repertorio de uno de los más grandes artistas de nuestro país, mal que le pese a Peter Alamo. Mezzina pasó de reproducir un timbre y un puñado de gestos, a la tapa del nuevo disco de su admirado e imitado. ¿Cómo llegó ahí? Así lo cuenta él, el doble de Fito.

"La convocatoria e idea fue de Alejandro Ros, me pareció alucinante, un gran sueño cumplido." dice Adrián. "Por tantos años de hacer las canciones de Fito, calculo es un reconocimiento de él mismo".

¿Cómo fueron las sesiones de fotos?
Adrián: Estupendas, dado que hasta el momento de llegar al lugar, no sabía que tendría la sorpresa de ver a Fito Páez. Las tomas fueron muy graciosas, me sentí muy cómodo, y cabe destacar la amabilidad de todos los que estaban en el lugar para conmigo.

Acerca de cómo llegó a la música de Páez, Adrián dice que en 1983, "cuando tenía 13 años y estaba en primer año del secundario. Yo toco la guitarra y el piano desde los 11, y como era muy inquieto vivía buscando información. Recuerdo que compraba las revistas "Toco y canto" para conseguir los acordes de los temas que más se conocían en ese entonces, Los Abuelos de la Nada, Sumo, Zas... "Un día llegó a mis oídos una canción que cambiaría mi vida para siempre, "La vida es una moneda", cantada por Juan Carlos Baglietto, (está en su disco "Tiempos difíciles"), pero compuesta por Rodolfo Páez. "Al ser tan curioso seguí buscando sobre Fito y lo encontré en los teclados con Juan Carlos Baglietto; después con Charly García y al poco tiempo, su primer disco solista, "Del '63". Desde ahí, jamás pude parar de amarlo".

¿Cómo definirías lo que vos hacés con sus canciones?
Adrián: Yo siempre digo que lo mío no es una imitación, si no admiración. Un imitador hace a varios personajes. Fueron mis allegados que me pedían que cante en cualquier ocasión canciones de él, y así arranqué. A esto que hago, le dedico muchas horas por día, ya son varios años de meterme con un genio. Y eso es para mí Fito: compositor, cantante, productor, arreglador, ¡todo en uno!

Lo llamativo es que, además, sos bastante parecido...

Adrián:
El parecido físico que tengo con Páez es algo que no dejo de preguntarle a mi madre, ja. Ella es su fan número 1.

¿Cuál es tu disco y tu tema favorito de Fito?
Adrián: Todos los discos de Páez me parecen sorprendentes, cada uno tiene una historia diferente. Y no puedo elegir un tema en especial, su voz me hace sentir que cada tema es para cada uno de nosotros, pero ahora se me vienen estos cinco: "La casa desaparecida", que es impecable; "Al lado del camino", una obra maestra; "Las tardes del sol, las noches del agua", es una historia real de una pequeña niña de Entre Ríos; "Parte del aire", me gusta mucho porque habla de sus padres y es muy profunda; y "Ciudad de pobres corazones", fuerte, audaz y real.

* Si querés que Adrián te anime una fiesta con canciones de Fito Páez, escribile a: doblefitopaez@gmail.com

viernes, 15 de enero de 2010

León, la composición y Tavo

Además, con Tomás Sussmann también hablamos del cover que la banda hizo para el homenaje a León Gieco, de su labor como compositor en la banda y del nuevo invitado permanente del grupo, Tavo Kupinski.



¿Cómo fue haber hecho el cover de “La colina de la vida”, que se incluyó en el tributo a León Gieco?



León eligió el tema para nosotros y Sebastían y Germán se juntaron para cambiar la introducción, que en la original estaba con esas flautas traversas. Hicieron la que quedó y después nos juntamos para hacer lo que faltaba. Salió bastante natural. Quedó bastante pelotero porque somos nosotros, no sentía que era un tema de León Gieco, sino que era algo nuestro. Si vas a hacer un cover y queda igual que la original, no tiene ningún sentido. León nos dijo que le encantó la versión y que así tendría que haber sido la que hizo él (risas).



Y respecto a esta manera de laburar en grupo, ¿cómo es tu rol como compositor en la banda? ¿Escribiste alguna letra o sólo te encargás de lo musical?



Con Germán escribí algunas letras, sí. La de “Capitán América”, por ejemplo. O “Será”, también junto a Gabriela (Martínez, la bajista). “El chupetón”, “No me acompañes”, “Basta”… los roles en la composición van variando, no hay nada fijo. Laburamos mucho grupalmente, trabajamos sobre alguna idea que traiga alguien. Es muy raro que uno caiga con un tema ya armado y que dirija cómo tiene que ser. De ser así, sería muy monótono. Hay bandas que más que bandas, parecen solistas, porque siempre compone uno, arma todo uno y al final, suena todo igual. Acá cada uno aporta lo suyo y musicalmente, cada tema se enriquece con los distintos aportes. A pesar de ser un grupo, cada uno tiene autonomía musical. Hay temas en que participó hasta gente de afuera de la banda.



Hablando de eso, últimamente se lo pudo ver a Tavo Kupinski en sus recitales, casi como un invitado permanente.



Lo llamamos para que tocara un par de temas en los shows, especialmente ese que grabó Fernando Ruiz Díaz en el disco (“Si quisiste ver”). También hay canciones en que Germán se quería soltar más a la hora de cantar y no depender tanto de la guitarra. Para eso está. Toca muy bien, es una gran persona, nos cagamos de risa. Y me complemento perfecto en el escenario con él.



miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ojos rockeros


Viene de "A todo volumen"

Para armar el informe sobre el
Festipulenta, los músicos seleccionados para las entrevistas fueron consultados sobre variados tópicos. Algunas de las respuestas que brindaron ampliaban demasiado lo preguntado, dejando interesantes reflexiones que merecen la pena ser compartidas.

Gamba
, guitarrista de Fútbol, monologa sobre lo que es ser rockero e independiente: “De pendejos íbamos a recitales, después armamos bandas y ahora hacemos o participamos de festivales o fechas con impronta rockera e independiente".

"Me da la sensación que hay un momento -no muy preciso- en el que uno toma una decisión con respecto a su vida y, sin proponérselo, es esa determinación la que lo va a marcar para siempre. A partir de ahí, uno no sabe bien por qué hace las cosas pero las hace como si fuera una necesidad impostergable o un objetivo con el que uno nace y lo tiene que cumplir por más que no sepa bien qué es eso. Si uno no arruga y va para adelante empieza a transitar un "camino", y en ese "trayecto" empiezan a aparecer personas, amigos, bandas, etc. con los que a veces se llega a tener una empatía mayor que la que uno pega con una novia, un amigo de la infancia, un familiar, etc. En ese encuentro se comparten por momentos ideas, proyectos, asados, salidas, fechas, festipulentas, mates, birras, etc".


"Creo que ahí está la respuesta y no se si pasa por otro lado. No hay expectativas más que la de seguir yendo por el sendero elegido".


Los
DChampions son de la Zona Sur de la Provincia de Buenos Aires, de donde salieron muchas bandas, conocidas -y no tanto- en las últimas dos décadas, para alimentar la escena indie. Santi Amor, líder de los Champions, habló sobre la proyección de los sureños: “No siento presión ante la expectativa que se pone sobre las bandas de Zona Sur. No sé como lo pueden vivir los demás, que son más chicos de edad. Yo empecé a tocar a principios de los 90's con Perdedores Pop, y Juan Manuel Posse Anchorena mucho antes (tocó con Paoletti en Copiloto Pilato y en muchas otras bandas) ".

“Tampoco creo que haya tanta expectativa. ¡Ojalá la haya!
Creo que hay una cierta tradición de bandas de la Zona Sur, como las dos que nombré, o en su momento El Otro Yo, Estupendo, La Nueva Flor, Los Resonantes o Chiquero y otras bandas anteriores que no llegué a conocer. Del Sur salieron Travesti, Emisor, Placer, Victoria Mil, los Drogadictos, que son todos proyectos que, aunque la mayoría no sean masivos, la gente mas melómana disfruta mucho. Yo vengo notando desde la época de Perdedores, desde el 2003 en el Tío Bizarro (N de la R.: es algo así como la meca del rock de Zona Sur) y ahora en los Turdera fest, que hay gente que viene de distintos lados a ver que pasa.

"Y ahora, encabezado por Los Reyes del Falsete -que tocan mucho y son muy buenos en serio-, hay toda una nueva camada que de algún modo mamó eso y que tienen mucho talento y potencial, como Viva Elástico o Mármol R; bandas más nuevas aún como Invasión Indigo, Los Levingston, Reina y Los Cancheros del Mundo, Androide Mariana, Ninjatron, Toquelau, Dona Filoso...
"

”Hay gente de mi generación que se enoja porque hay bandas nuevas... ¡es muy patético! A mi me encanta que haya bandas nuevas, me parece súper disfrutable y estimulante... ¡Escoba nueva barre bien!”.


Por su parte,
Tom Neko de Go-Neko! fue consultado acerca de cómo armaría su festival rockero ideal, a lo que prefirió responder con un dream team futbolístico: “Así formaría, un 4-3-3 en cancha de Racing: Chilavert; Cafú, Passarella, Ubeda, Roberto Carlos; Zidane, El Pibe Valderrama, Maradona; Ronaldo, Batistuta, Cruyff”.

¿Ganar, gustar o golear? ¿O las tres cosas juntas? ¿O dos de esas? ¿Bilardo o Menotti? ¿Bielsa? ¿Mohamed? ¿Cappa? ¿Simeone?

Tom:
Obvio que siempre se quiere la triple G, ¿no? Pero lo más importante es jugar bien, mucho toque, muchas llegadas al arco contrario, mucha posesión de balón y por que no algún cañito o lujo variado. Menotti, lejos. ¿Bielsa? No me gusta mucho su forma de ser y como encara los entrenamientos, por lo que se dice, pero apoyo sus equipos ofensivos. Al Turco no sé por qué le tengo un cariño, será por mis amigos de Huracán o algo así. Cappa es de los mas grandes personajes del fútbol, genio total, lo banco a full. Y el Cholo es un vendido, que cuando le pedimos que viniera que estábamos para la mierda, se hizo el gil y agarro San Lorenzo...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Malkmus en El Acople

Vuelve Pavement, para alegría los corazones rockeros que sintonizan el indie en la frecuencia del sello Matador. Diez años después de su último concierto, volverán en una gira que comenzará durante la segunda mitad de 2010. Hasta ahí, la actualidad.


El quinteto californiano nunca dio recitales en nuestro país, pero su líder, el talentoso Stephen Malkmus estuvo de visita, dos veces, por nuestro país, hace algún tiempo. Y El Acople estuvo allí, como siempre, en ambas ocasiones.

En algún momento del lunes 29 de abril de 2002, se publicó una nota de Julián Elencwajg acerca del concierto que Malkmus (junto a The Jicks, grupo que lo acompañaba en ese momento) había dado tres días antes en el cálido Unione e Benevolenza. En ella, el redactor celebró el evento, en contraposición a "un año muy pobre en visitas". La cobertura completa, acá.

Poco más de dos años después, más precisamente el 28 de octubre de 2004, fueron colgados dos textos distintas sobre un mismo show: Stephen había tocado el sábado anterior en La Trastienda y Juan Manuel Strassburger y Fernando Graneros dieron sendos puntos de vista.

Juan Manuel cerró con la siguiente observación: "(...) las amigables melodías de Malkmus llevaron a que muchos terminaran la noche cantando. Esta vez, sobre las agridulces alternativas de una vida ordenada en el caso de que 'fuera posible sentar cabeza'". Reinvidicamos estas últimas palabras, esperando que así también sea este esperado regreso.

jueves, 27 de agosto de 2009

El nombre

Ayer publicamos entrevistas a algunas de las bandas que tocarán en el próximo Festipulenta. A la hora de redactar y editar hasta darle forma a un texto, muchas respuestas de estos grupos -que se prestaron con buena onda y predisposición- se pierden en la nada; por cuestiones de espacio o concepto no llegan a la nota terminada y por ende, nunca nadie las puede leer. Pero de esos outtakes rescato este, una respuesta de Migue, el guitarrista y cantante de La Ola que quería ser Chau, cuando le consulté las razones del nombre de su banda.




“Al principio fue una idea que me daba vueltas en la cabeza que tenía que ver con varias cosas juntas que andaba pensando o sintiendo por esas épocas (año 2004), simplificadas en una frase simpática: era y es como un cuento que no terminé de escribir, algo que me hacía sentir bien. Además de ser medio absurdo y hasta quizás, de movida, carecer de sentido, tiene como varias cosas ahí; aparte del (h)ola y chau, hay un poco de dualidad y una felicidad medio resignada. Es como una ola que quería ser ola. En su ciclo vital una ola nace, sube (con la cresta bien a tope) y rompe. Ahí es un poco como que saluda y se despide. Yo me sentía como una ola re manija que nunca rompía. Imaginate una ola que está ahí con toda la energía, como quedada en el tiempo o trabada en algo, medio eterna y que nunca rompe. ¿Para qué carajo es ola?"

"Era como una metáfora que hablaba un poco de eso: yo quería hacer un montón de cosas por esos tiempos y por alguna razón no podía, casi siempre me quedaba con la leche. Me sentía con mucha energía pero no sabía bien para dónde llevarla, o no encontraba una forma de canalizarla, que me relajara o me hiciera bajar un poco. Algo de ansiedad y mucha mente, poca practicidad; nunca hice mucho con el cuerpo y siempre se me ocurrieron muchas pelotudeces. Se complica la fórmula. Por eso es como decir la ola que quería ser ola, en realidad, de ahí también el jueguito. Quería sentirme un poco más satisfecho, un poco más útil, saberme algún truco de magia, servirme para algo, no sé. Pero empezaron a salir canciones… y bueno, joya."

"Cuando pude empezar a grabarlas en 2006 y me hice un Purevolume, no dudé en usar ese nombre. No porque lo súper amara -ya habían pasado dos años-, pero me gustaba, me quedaba cómodo. A fines del 2007 y durante el 2008 hubo bastantes tocadas de La Ola en formato guitarra-Miguel y alguna que otra con algún amigo invitado. Algunas fueron un auto boicot suicida y otras, momentos de chaboncito tocando la criolla, tranqui."

"A fines del año pasado, empecé a tener ganas de armar las canciones en formato eléctrico/banda, con batería, globos, papel picado y toda la movida. Me junté con Marina (además de ser amigos, tocamos juntos en Maldito Maniquí, una banda que existió entre 2006 y 2008) para empezar a grabarlas en su casa. Empezamos con “Cariñito”. Ella grabó la batería y yo el resto. La idea era ir grabando varias para tenerlas e ir armando la banda. Enseguida se fue dando todo con mucha buena onda entre nosotros y al ratito se prendió otro hermano y amigazo, Nico, que tocaba la guitarra hasta hace un año en Tengo un grupo musical. Además, ya habíamos compartido muchas fechas y lindos momentos, tiempo atrás."

"Y así quedó, entonces, armada la banda, y quedó el nombre. Es medio largo e hinchapelotas, pero así es".

miércoles, 4 de febrero de 2009

El mató a un periodista especializado


“El Día de los Muertos” y las tres razones por las cuales El mató a un policía motorizado pueden venir detrás de mí.


Hace poco más de un mes vio la luz “El día de los Muertos”, EP de siete temas de El mató a un policía motorizado, la nueva sensación de nuestro rock para gran parte de la prensa vernácula. Este cerraría una aparente trilogía iniciada por "Navidad de reserva" y continuada por "Un millón de euros", ambos volúmenes editados en formato extended play, también.


Decenas de colegas lo han ubicado al tope de las preferencias en los habituales balances de fin de año, cuando quizás no merezca ese lugar, aunque, claro, son opiniones. Razones no faltan para justificar esto. He aquí tres de ellas.


Uno: El background monocorde de guitarras que se extiende a lo largo de los siete tracks, es un viejo recurso harto utilizado por los muchachos platenses. Los antecedentes inmediatos también cuentan con ese matiz. Y aunque el sabor desértico de esas violas le encaje como anillo al dedo al concepto de este día de los muertos (el Apocalipsis ahora, en un par de años nada más), es una película ya vista, una remake de sí mismos.


Dos: Aunque sea parte de un estilo -y esta vez suenan algo más clean- el ruido manchado es insoportable, aleja al oyente. Hay que tener grandes canciones para poder lograr un quiebre si todo está basado en un sonido intencionalmente pobre. Y en “El día de los Muertos”, más allá de que existan grandes punteos de guitarra (por ejemplo, durante algunos pasajes del espacial "Noche de los Muertos", extendido inicio de este trabajo) y la voz de Santiago Motorizado sea cada vez más personal, no hay ninguna: ni amigos piedras, ni noches buenas, ni un millón de euros. No hay nada porque todo acaba de explotar, parece.


Tres: Respecto a las fórmulas ya utilizadas, la temática del fin del mundo tuvo distintas visiones en el campo de la música: desde Intoxicados a Molotov, pasando por The Cure, R.E.M. y muchos otros más. Claro que cada cual tiene sus formas. Las de El mató son a través del ruido blanco ya mencionado, en conjunto a sus letras breves que en ocasiones tienen precisión de eslogan y a veces son algo más crípticas. Sin dudas se destacan a la hora de escribir, pero quizás sea exagerado calificarlas como "himnos".


Sí, esta es la música que tranquilamente puede anticipar el armagedón, pero antes que eso logrará desengañar a quienes se habían rendido a este canto de sirena en low-fi. Y ojalá no se estanque esta banda, que tiene pasta para sobrevivir al desastre.


martes, 23 de diciembre de 2008

Revancha


Hace casi un año salió "Luca, la película". Esperaba por ese momento desde que la revista La Mano puso a Prodan en su tapa de agosto del 2006, anticipándose a la película -y no como dicen los de Rolling Stone, que apenas si la anticiparon un mes antes- presentando el trailer. Ese minuto y pico me dejó caliente, debo confesar. Las fotos inéditas que presentaba el ejemplar, también, claro. Luca de niño, Luca con un corte de pelo parecido al mío y una cámara de fotos colgándole, Luca con anteojos, armónica y guitarra. Un buen puñado de polaroids para aumentar la colección.

Sin embargo, saber que se estrenaría en el Roxy me daba mala espina. Me imaginaba un auditorio lleno de gente gritando como si fuera un recital. Y era una biopic de la máxima estrella del rock nacional, que está muerto. Eso merece respeto, silencio absoluto, ni siquiera un aplauso al final. Sólo quería escuchar lágrimas rodando por la piel de las mejillas. Las sucesivas funciones eran en el mismo plan: en lugares para muchísima gente. No me interesaba ver como algunos creían revalidar su pasaporte del palo yendo a ese evento.

Ella coincidía conmigo, los dos nos negamos a eso y convenimos esperar la aparición del dvd. Quizás la veríamos juntos, es posible. Aunque yo, realmente, siempre tuve la idea de verla solo. Y eso hice la mañana del sábado, después de un primer intento el viernes por la noche. La rutina de la semana no permitió que pasara de la pantalla de título. Los acordes de la versión
solista de "Regtest" fueron una bellísima canción de cuna.

No me voy a hacer el
yo-me-sabía-todo, ni siquiera conocí a este tipo. Sabía de la existencia de las cartas-casette, pero nunca había escuchado más que pedacitos perdidos por ahí, sin hilar. Rodrigo Espina y sus compañeros supieron qué hacer con eso. El guión es impecable, pero de eso me di cuenta recién al final de la película. Pensaba: "Qué desparejo, son todos datos pegoteados nomás". No fue hasta que sonaron los acordes de "White trash" que me cayó la ficha: Luca es un rompecabezas gigante y complejo; nunca nadie podrá completarlo, pero todo aquello nuevo que aparezca, sirve para entenderlo cada vez un poquito más. La película es una pieza bastante importante y toca no sólo en las fibras sensibles de quién la vea, sino también en la de los protagonistas. Por ejemplo, es emocionante ver a ese amigo de Luca -que en algún lugar del cerebro me surgió si realmente fue amigo de Luca, vaya a saber uno por qué el motivo de la desconfianza- oyendo la cinta que en la que el incipiente cantante le pide a sus allegados noticias sobre este muchacho, quién se encontraba perdido en la heroína. En los extras que vienen con el dvd, aparece una escena en la que Stephanie Nuttal se quiebra al leer la carta que Andrea Prodan le escribió para informarle de la muerte de su hermano. Y lloré, sí, en esa misma escena, cuando Alejandro Sokol cuenta que fue lo que hizo al enterarse, por radio, del deceso de su amigo. Él también lloraba.

Como siempre ocurre en estas ocasiones, voy corriendo a buscar mis discos, libros, revistas, recortes, fotos y todas aquellas micropiezas. Le doy lugar a esto nuevo que incorporo, a los temas previamente inéditos, a las anécdotas, a los distintos tonos de voz de
Luca. Me quedo con una frase del realizador, que al referirse a los extras que quedaron afuera de la edición original y ahora están en el dvd, dice que esta aparición hace justicia con la película, que es una gran revancha. Lo es para mí también. Pude verla, solo, en silencio. Como yo quería.

jueves, 18 de diciembre de 2008

El rock que escuchan nuestros hijos

Hace unos días en Telenoche apareció un informe a cargo del maestro Bebe Contepomi, el cual tocaba una temática que preocupa a los padres: ¿Qué escuchan nuestros chicos? (bueno, no los míos, yo todavía estoy educándome mí mismo). A juzgar por un videograph que anticipó al compacto, en ediciones anteriores se habló de No te va gustar, Las Pastillas del Abuelo y Mancha de Rolando. Esta vez le tocó a... ¡Las Pelotas! Una banda que por más que haya pegado un puñado de hits en los últimos años, definitivamente no son de esas que escuchan los chicos.

Desopilante informe el que podrán ver a continuación, principalmente por
los chicos encuestados -bastante lejos de ser niñitos que aún son instruidos por sus papis- y las respuestas a las preguntas geniales del notero mandibuleante. Ah, el final del video... bueno, mejor veanlo ustedes.




De todo corazón, mil gracias,
Bebe. Por muchos años más de frivolización del rock, salud.

martes, 9 de diciembre de 2008

Manual para el buen uso de los mp3's

Todo coleccionista es, por extensión, obsesivo. Si hablamos puntualmente de música, está claro que no se puede decir que alguien que baje compusivamente discos en mp3 sea un coleccionista. Pero si tiene alma de, va a tener ordenada estrictamente su carpeta de música; así como, seguramente, tenga perfectamente ordenados sus discos en formato físico. Yo soy uno de esos obsesivos, asumo mi enfermedad sin temor a ser segregado por la horda de insensatos que les da lo mismo como estén sus mp3's, si "total suenan lo mismo".


Entonces aquí van una serie de reglas que, si lo siguen al pie de la letra, será por demás beneficioso para ustedes: a partir de ahora serán más ordenados, mejores personas y lograrán encontrar un tema entre miles, en cuestión de segundos.


Ortografía:
El manual empieza flexible, ya que esta regla queda al criterio y las buenas costumbres de cada cual. Si uno tiene las buenas costumbres de escribir con tildes cada vez que utiliza la computadora (MSN, e-mails, etc.), posiblemente sus archivos mp3's también cuenten con ellos. En cambio, si se es un hereje de la lengua castellana y no le pone tilde a nada, puede omitir el uso de los mismos en los archivos de música. ¿Y esto por qué? Porque en el caso de que se utilice una "biblioteca" para navegar en las carpetas con música (como las que tiene Winamp, iTunes, Windows Media Player), si se busca "Rasputín" (con tilde) y el nombre del archivo es "Rasputin" (sin el tilde), el programa no lo encontrará. Entonces hay que continuar la misma línea. Pero desde ya que lo ideal es que se escriba correctamente, no cuesta nada y además se respeta la manera de titular que utilizó el compositor.

Uso de mayúsculas en los archivos y carpetas: Como nos enseñaron en el colegio primario, la mayúscula, entre otras cosas, indica el comienzo de una frase. Entonces, la primer letra de cada título de canción y/o disco tiene que ir en mayúscula; las demás NO! De ninguna manera se toleran nomenclaturas al estilo "El Pájaro Vio El Cielo Y Se Voló". Es insoportable, duele a la vista. Lo correcto sería "El pájaro vio el cielo y se voló". De más está decir que si en medio del título hay un nombre propio, eso sí lleva mayúscula.

Orden: Para lograr la excelencia en el orden, hay tres cosas a tener en cuenta. La primera, es que cada artista tenga su carpeta exclusiva, en donde se depositen los temas sueltos o discos completos de quién corresponda. No hace falta ser tan musimundo y nombrar a carpetas en ese estilo, como por ejemplo "Pelotas, Las", porque queda espantoso. Lo que tampoco es muy necesario, es encajarle un "The" a todas las bandas que lo lleven. Fijense que a algunas les queda tan bien el artículo que es imposible sacarselo, pero a otras les queda bastante mal. Ejemplos: "Beatles", "The Cure", "The Clash", "Brian Jonestown Massacre", etcétera.

Lo segundo es, en caso de tener discos completos, al título de cada uno lo debe preceder el año de edición, un espacio, un guión y nuevamente otro espacio. Es decir, de esta forma: "1986 - Llegando los monos". Así, quedarán los discos ordenados cronológicamente, como debe ser.

Por último, llegamos a las canciones. Obviamente, se debe respetar el orden del disco original y para lograr esto, se debe agregar, adelante del título, número de track -en dos cifras, siempre-, espacio, guión, espacio. Así: "05 - Gallo rojo". Es importante la doble cifra en el track para que la computadora no mezcle el track 1 con los tracks 10, 11, 12, etc. De esta manera, ordena primero a todos los que tengan el 0 adelante, después a los del 1, luego a los del 2 y así.

Además de estas pautas, hay ciertos matices que pueden embellecer su colección, como lo es bajar las tapas de los discos para que el reproductor ponga una miniatura al costado del tema en reproducción, pero la base es esta. ¡Manos a la obra y a ordenar archivos!

jueves, 4 de diciembre de 2008

Regalo fabuloso

Ya todos saben que los Cadillacs volvieron y seguirán volviendo cada vez que hagan una nueva parada del Satanico Pop Tour, gira que comenzó a principios de noviembre y que está por culminar su primer tramo cuando en pocos días hagan un doblete en River Plate.



Cuando se supo que el punto cúlmine del regreso sería ese estadio, automáticamente pensé que era desmesurado. Más aún cuando un conocido que está metido en una agrupación política del club, me comentó que habían reservado ¡CUATRO! fechas.

Finalmente, empezaron vendiendo sólo una y meses después, agregaron una segunda función. ¿Se agotarían ciento veinte mil entradas con precios desde cuarenta y cinco a doscientos pesos para ver a los Fabulosos, una banda que si bien es popularísima y todos conocen al menos una canción, jamás tuvieron masividad de estadio? No, de ninguna manera, no hay que ser muy sesudo para llegar a esa conclusión y termina de darme la razón la enorme cantidad de promociones, en donde reparten entradas como si fueran esos volantes de privados que inundan las calles del Microcentro.

La más risible de todas es el jackpot que el súpermercado Jumbo instaló en su página web. Poniendo nombre, apellido, dni y una dirección de mail, tenés tres posibilidades de ganarte un par de entradas para campo, un par de plateas o un 2 x 1 en la compra de campos. Todo para la fecha del 13 de diciembre, la que haría lucir demasiado grande al templo del silencio atroz. Y estoy tan mal en el campo amoroso, que en el juego me está yendo bárbaro: gané dos campos en el primer intento, me ahorré unos buenos morlacos -nunca viene mal encanutarse unos mangos en diciembre- y puedo invitar a quien quiera a poguear a la luz del ritmo de los Fabulosos Cadillacs.

Prueben ustedes también y quizás contribuyan a que los gordos no tengan que ir al proctólogo por no saber que hacer con tantas entradas sin vender.

lunes, 1 de diciembre de 2008

La banda de la década

No hace mucho tiempo tuve una charla con un amigazo de este staff. Con Cristian, más precisamente. Y me dejó marcada a fuego una frase: "Si no te la creés vos, no se la cree nadie". Me vino bien el consejo, debo confesar y agradecer, por supuesto.

El viernes pasado, en el Sí! salió una nota a Airbag y dejaron un par de frases antológicas.


Dejando de lado la política y antes de presentarse el 12 de diciembre en el teatro Colonial de Avellaneda, los de Don Torcuato, un poco agrandados, no dudan en catalogar su disco como "el mejor del rock nacional de la década".

- ¿Para tanto?

Patricio: - Con este disco rompimos todas las reglas de la época.

-¿Tienen amigos en el rock?
Gastón: -Con algunos músicos hay buena onda, Pato estuvo grabando en el disco solista de Adrián Barilari de Rata Blanca, yo intercambié libros con el pelado Cordera. Nos pasamos data de cosas que nos interesan.

Patricio: -Juanse me pide autógrafos para su hija.

-De lejos parece parece que la comunidad rockera no los tuviera muy en cuenta...

Patricio: -Nos tienen miedo. Cualquiera en la calle conoce a Airbag, si no lo quieren ver...

Gastón: -Hoy tener éxito genera ruido en otras personas, recelos. Es todo producto de la boludez y las inseguridades que tenemos como seres humanos.

-¿Cómo se ven en 10 años?
Guido: -Vamos a ser los más grandes. La banda de la década. En ésta entramos tarde, pero en la que viene vamos con todo.

La entrevista completa, perdón, en el siguiente link.

Yo no sé si reírme a carcajadas o embroncarme como Lucho Cubrepileta ante las declaraciones de estos tres pelotudos. Pero evidentemente alguien les dio el mismo consejo que a mí me dio Cris y se lo tomaron demasiado en serio.

Por último, qué bajón para la reportera. ¡Los Airbag te dieron vuelta como una media! Eso no habla para nada bien de vos.

martes, 25 de noviembre de 2008

Bizarock TV II

En una nueva entrega de este cyber-canal de televisión rockero (?), presentamos una memorable actuación de Divididos en el recordado "Hacelo por mí", programa conducido por Mario Pergolini a comienzos de los años noventa.

En los primeros días de 1991, la Aplanadora del Rock lanzó "Acariciando lo áspero", un disco que se despegaba del anterior, "40 dibujos ahí en el piso", de sonido decididamente sumero. Para promocionar el flamante trabajo, qué mejor que venderse por tevé. Además de la aparición en el show de Pergolini, por aquellos días también participaron de "Crema americana", magazine que tenía como cara visible al hoy best-seller Ari Paluch.

El siguiente video corresponde a la segunda parte de este concierto en vivo en los estudios de Canal 9. A raíz de este bochorno que se lo tomaron con muchísima gracia, los Divididos dijeron que no tocarían más en la televisión. Sin embargo, tiempo después lo hicieron en dos ocasiones para la cadena MTV, utilizándolo como promoción para dos de sus discos.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

Impopular cancionero beatle


Las canciones de los Beatles me acompañan desde hace largo tiempo; de hecho, es mi primer recuerdo musical. Así le debe pasar a una gran mayoría de gente del palo, no somos pocos los que nos iniciamos con los Fab Four en esto de la música. Ahora bien (impostando la voz de Alfredo Rosso), cada banda tiene su lado B, su faceta menos conocida y al tener un nutridísimo songbook, estos no son la excepción.

Inspirado por diversos artistas que alguna vez me hicieron acordar que ese tema existía (ejemplos, muchos: Indio Solari expresando su deseo por hacer un cover de "Savoy truffle"; Fabián Casas mencionando a "Things we said today" en uno de sus ensayos bonsai; Pettinato utilizando "Flying" como cortina de su programa radial; la versión de Eddie Vedder de "You've to hide your love away", incluida en la banda sonora de "I am Sam"; "And I love her" en los avisos clasificados de "Cha Cha Cha") se me ocurrió elegir cinco tapados y un breve comentario de cada uno, como para que a ustedes, lectores, les de ganas de escucharlos ahora mismo.

"Happiness is a warm gun": son sólo tres minutos y pico de obsesión beatle, pasando por la balada, el hard rock -que luego, en el disco dos del "Album Blanco" explotaría- y el final con coritos años 50. Y después de tanto, cualquiera necesitaría una ayudita "'cos I'm going down".

"I want to tell you": de Harrison, el beatle favorito de todos tras su muerte, una dulce declaración de amorosa de tímido que dice tener "todo el tiempo para esperarte". En el "Concert for George" hay una muy buena interpretación a cargo de Jeff Lyne.

"We can work it out": la sociedad Lennon/McCartney en todo su esplendor para firmar esta rola sumamente optimista. Pibe, "life is very short and there's no time", mezclá y repartí de nuevo.

"Maxwell's silver hammer": por canciones como estas, a Paul siempre se lo tildó de tonto, pero a mí me parece que es muy tierna e infantil, pese a los "bang, bang" de los disparos.

"Devil in her heart": una baladita rocanrolera que en realidad no es de los muchachos de Liverpool, sino que pertenece a The Donays, un grupo de Detroit, Estados Unidos. La canta George con una melancolía no apta para un domingo, sino más bien para un sábado por la noche.

Pueden proponer las suyas, ya que, lógicamente, dos docenas de canciones quedaron fuera de este top five.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Música funcional

Escribo estas líneas mientras en mis oídos retumba la frase "Que nivel de mujer", proferida por el infumable Luis Miguel. Sus parlantes -que saturan- escupen música de esa calaña durante todo el día. Me refiero a los de una compañera laboral, cincuentona, que prefiero no ahondar en detalles, eso no nos incumbe a ninguno de nosotros.


Quién haya tenido el dudoso honor de trabajar en una oficina, bien sabe que allí uno se encuentra con diversas personas, de diversas preferencias de diversas cosas. En resúmen, en la oficina hay diversidad, por si no quedó del todo claro. Al pasar demasiadas horas en el trabajo -incluso más que en la propia casa- uno va conociendo los aspectos distintivos de cada uno de sus compañeros laborales. Y no hablo de comidas, ni gustos sexuales. Esto es una cuestión musical. ¿Qué sería de nuestras horas sin la música? El ritual comienza la noche anterior, al preparar el reproductor de mp3 en la comodidad del hogar, con miles de discos disponibles al instante. Esa será nuestra fiel compañía desde el esclavizador viaje de ida hasta las cuadras que separan la parada del bondi de la puerta de casa, caminadas con cansancio, a la vuelta. En el medio, de nuevo, la oficina. ¿Y qué poner para amenizar la estadía?

Cierta vez, en un trabajo anterior, decidí poner un disco de The Residents. En la mitad del primer tema, escuché una voz femenina: "¿Qué es esa licuadora?". Ahí entendí que no se puede escuchar cualquier cosa. Sin embargo, tiempo más tarde, durante el frenesí final de "European son" del debut de The Velvet Underground, alguien que pasaba por allí me felicitó y me dijo: "Nunca me hubiera imaginado que en el laburo, alguna vez, alguien pondría el disco de la banana".

Es difícil dejar de lado el rock & roll way of life (?) cuando uno vive permanentemente en ese estado (?); por eso, si bien hay que saber adaptar lo que uno escucha a la situación, nunca hay que bajar la guardia. Para una oficina poco rockera -como la que me toca compartir-, hay que echar mano a los artistas consensuados. Es decir, tipos que cualquiera reconoce su voz y/o su hit de moda le gusta a todo el mundo. En dicha categoría, a la hora de elegir, incluyo a Andrés Calamaro (¡ídolo!), Intoxicados (salteando los temas que hablan explícitamente de excesos), The Beatles (here, there and everywhere!), Soda Stereo, Bob Marley... deberían escuchar como tararean algunos temas. Me recuerda a cuando mi abuela escucha por radio algún tema que me gusta y lo canta... Un plato (?).

Tengo que reconocer que muchas veces no puedo con mi melomanía y le hago más caso a mis oídos que a los ajenos, pero sin faltarle el respeto a nadie. Casualmente, ahora está girando (es un decir) el sumamente agradable "Yankee Hotel Foxtrot" de Wilco, del cual elijo un tema para cerrar el post y para que lo disfruten en la oficina: "War on war", en vivo en el show de David Letterman.



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