martes, 13 de enero de 2009
viernes, 9 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
Desde el pogo
El otro día me fui a ver a una banda under. Es tan pero tan under que no la va a ver ni la vieja del cantante. Una banda que no suele tocar en ningún lugar convencional: se presenta en terrazas de casa prestadas, en sótanos de abuelos de viaje, en estaciones de trenes abandonadas, en depósitos de autos chocados, etc, etc, etc.
Era la mejor banda que había visto en mucho tiempo: una mezcla de The Clash y Mano Negra con The Cure. Imagínense unos punkrockres tocando rock y dub, todos pintarrajeados y con unas letras tristísimas. ¡Muy bueno!
No me pregunten el nombre. No la conocen. Por los lugares que toca, no sale ni en el Sí ni el No. Tampoco los pasan en la radio. Seguro que nunca la sintieron nombrar. Pero realmente deberían, es tan buena que uno no puede creer que sean de acá.
Por fin habían arreglado con uno de los pocos lugares donde se puede seguir tocando rock en Buenos Aires. Pero por desgracia de ellos, mía y de los 47 presentes más, cayeron los sabuesos de inspecciones y viendo que el lugar no estaba en las condiciones necesarias, lo clausuraron. La salida de emergencia tenía 19 centímetros menos que lo reglamentario, no había luces suficientes, la ventilación no era la adecuada, etc, etc, etc. Por nuestra seguridad, cerraron el lugar. Muchas gracias por preocuparse por nosotros.
La banda, viendo el mal augurio de empezar a recorrer el Circuito Rock-ero, volvió a las sombras que nunca debió abandonar. Devolvieron la plata de las entradas, cargaron sus equipos en una camioneta y se fueron, dejándome con unas ganas terribles de volver a verlos volar en escena.
Porque no se los dije: su show es tan bueno que por momentos parece que están flotando sobre el escenario.
Me contaron días más tarde que esa misma noche tocaron en un baldío desocupado, que sólo había unas diez personas como público y que fue el mejor show de la historia de la banda. Que fue tan intenso que cuando terminaron de tocar, empezó una lluvia con granizo y todo. No me pregunten el nombre. No la conocen. Y por como están las cosas en el rock, creo que nunca la conocerán.
Autor: Santiago Devia
miércoles, 7 de enero de 2009
Para los problemas de los argentinos...
El número ciento cincuenta de la revista Barcelona, último que salió, explica el motivo del costo de las entradas para ver a Radiohead en el Quilmes Rock 09: “Thom Yorke dice que las entradas (...) cuestan $ 270 porque ese precio ayuda a que los espectadores se depriman y puedan disfrutar mejor la música de la banda”. Además, la sección Arte, Cultura y Espectáculo incluye un artículo que pide ser compartido: Mollo y Arnedo suspendieron la reunión de Divididos cuando les advirtieron que jamás se habían separado “Teníamos todo previsto: los shows en River, la gira por México, el DVD doble, y ahora no queda otra que levantar todo”, se quejó Ricardo Mollo. “Es una cagada, porque era nuestra oportunidad para levantarla con pala”, se lamentó Diego Arnedo. “Es una mierda”, dijo el baterista. El power trío de dos integrantes y un músico invitado, Divididos, debió suspender la gira-reunión cuando sus integrantes y su manager descrubrieron que, en realidad, la banda jamás se había separado. “Pensé que ya estábamos separados porque hace siete años que no grabamos un disco, pero después me di cuenta que cada tanto tocamos en La Trastienda”, expresó el apesadumbrado guitarrista Ricardo Mollo. “Somos unos boludos, porque si hubiéramos hecho La Gran Cadillac o La Gran Soda nos parábamos para toda la cosecha. Ahora vamos a terminar como Vox Dei, tocando en kermeses para llegar a fin de mes”, concluyó el bajista Diego Arnedo al borde de las lágrimas.
Autor: Augusto Do Santos
martes, 6 de enero de 2009
Nunca confié en la policía

El pasado viernes, un amigo aterrizó en casa con un disco lleno de música en formato emepetres. Luego de escuchar distintos artistas, puso el disco homónimo de la banda platense "El mató a un policía motorizado", avisando que era la primera vez que iba a escuchar a esta formación de la que tanto se ha hablado y muy bien.
El disco sonó un rato largo sin robar la atención de los presentes, ya que el sonido no era tan alto, y la pizza estaba muy rica. Al llegar al tema número 6 -esto lo sé ahora, en ese momento no sabía si iban 2 o 10- nos miramos entre amigos, y fue ahí cuando todos prestamos atención a la música que sonaba. Remitía, remitía, y finalmente remitió a un tema que habíamos escuchado cientos de veces, en el disco y en vivo, en nuestra adolescencia.
Luego de carretear por los primeros versos que fueron tarareados haciendo el paralelo musical, enseguida llegó el "con tus dientes castañeandote, no te esconde bien ese disfraz, se te piantan las ganas de llorar" a la boca de todos, acompañando y tapando la canción de los El mató... Y sí, Los Caballeros de la Quema ya nos habían dado una gran canción llamada "Todos atrás y Dios de 9", en el track 3 de "La paciencia de la araña", y no iba a venir nadie a quitarnos tan facilmente aquella melodía hitera, mas allá de los años transcurridos.
Aquí les dejo las dos composiciones, y los comentarios están abiertos para que den su vereditcto, yo creo que transcurridos 4 segundos de canción, el hurto ya está cometido:
Versión de El Mató a un policía motorizado
Versión de Los Caballeros de la Quema
Autor: Leandro Peredo
lunes, 5 de enero de 2009
Ese tango sensible
Mis primeros contactos con el rock, de los que tenga recuerdo, son los discos de vinilo de mi viejo, que tenía la edición inglesa del "Albúm Blanco" de Los Beatles, "Animals" y "Meddle" de Pink Floyd y algunos de Jethro Tull entre otros.
Sin embargo, mi primer recuerdo sonoro es “Adios Nonino” de Astor Piazzolla. Tengo la imagen de mi viejo sentado, reflexivo mientras salía la melodía del tocadiscos. Tal vez, el hecho de que estuviésemos tan lejos de Argentina, extrañando y sufriendo el desarraigo, hacía que esa canción sea mas triste y melancólica de lo que es por sí sola.
En ese momento no comprendía la carga emotiva del tema por mi corta edad, pero cuando hoy lo escucho y vuelvo en el tiempo, comprendo las reacciones de mi viejo. Me genera una profunda admiración un tipo que con una canción puede hacer sentir tantas cosas profundas y que indudablemente llega y cala hondo con cada nota.
Después, investigando sobre el génesis de la pieza, comprendí por qué genera tanto. "Adiós Nonino" fue compuesta hacia 1959, cuando Astor andaba de gira por Centroamérica. Ahí recibió la noticia de la imprevista muerte de su padre, don Vicente Piazzolla, al que apodaban "Nonino".
En un momento de profunda tristeza, de angustias económicas (puesto que su viaje al Norte había significado un fracaso, como fracaso también resultó su intento de imponer el jazz-tango), se sumaba ahora la desaparición de su padre, allá lejos, en Argentina. Entonces, escribió "Adiós Nonino"; bajo la presión de semejante estado de ánimo brotaron espontáneamente las inmortales notas.
El llanto contenido y el dolor del hijo, a tanta distancia, se manifestó en ese triste y acongojado pasaje. Sin lágrimas, lloró esa noche, pero a través de su arte. Y dejó para la historia de la música argentina una de sus más lindas e inmortales canciones. Y como dijo una vez mi viejo hablando de Piazzolla: “Fue un revolucionario de la música y su única arma era el bandoneón”.
A continuación, el video de "Adios Nonino" en vivo, en el Festival Internacional de Jazz de Montreal en 1984.
Autor: Federico Díaz
viernes, 2 de enero de 2009
El Cofre

Soda Stereo - Estadio Velez Sarsfield - 22 de diciembre de 1990
En el séptimo día
Juego de seducción
Hombre al agua
Un millón de años luz
Canción animal
Sueles dejarme solo
De música ligera
Lo que sangra (la cúpula)
En la ciudad de la furia
Final caja negra
Corazon delator
Signos
Picnic en el 4to B
En el borde
Te para tres
Cuando pase el temblor
Cae el sol
Persiana americana
Sobredosis de TV
Un misil en mi placard
De música ligera (bis)
Autor: Cristian Seligmann




